Mayela Ugalde Chavarría

Este mes de Agosto queremos celebrar el Día de la Madre destacando a una tica de la zona que además de tener una historia de vida muy interesante, es una madre dedicada y orgullosa. Se trata de Mayela Ugalde Chavarría, nuestra Tica del Mes. 

Su historia inicia en Carrizal de Alajuela, casualmente el mismo pueblo de origen de nuestro Tico del Mes de Julio, el jugador de fútbol Joseph Mora. Al conversar con Mayela de cómo era ese lugar cuando crecía en la década de los sesenta, es evidente que aún vive enamorada de su pueblo. ¨Era un pueblito tranquilo, era divino. Todos los chiquillos íbamos a coger café, íbamos a los ríos a bañarnos, todo era sano, pasábamos también bajando guayabas en los potreros. Fue uno de los tiempos más lindos de mi vida.¨

Proviene de una familia que ella describe como humilde pero a la que nunca le faltaba nada. ¨Mi papá era una persona que siempre nos tenía comida sobre la mesa pero no teníamos lujos. Si uno quería una muñeca se la tenía que comprar o esperar a Navidad a que alguien se la regalara. Recuerdo que la primera vez que cogí café, lo primero que me compré fue una Barbie, me costó doce colones, me compré también unos zapatos rojos que nunca olvidaré porque son los zapatos que usaba para salir.¨

Mayela tiene dos hermanas y cuatro hermanos. Describe al trabajo fuerte de su papá en su finca de café así como en una lechería, como la razón por la cuál la familia siempre tenía lo necesario para salir adelante.

Su interés por venir a los Estados Unidos surgió gracias a una tía que trabajaba como nana para quien es ahora una conocida figura costarricense, Christiana Figueres. ¨Desde que estaba chiquilla yo decía que quería ser igual a mi tía, montarme en un avión y venirme a los Estados Unidos. Yo soñaba pero no pensaba que podía hacerse realidad. Un día de tantos, a mi tía le pidieron recomendar a una muchacha para otra familia. Mi hermana iba a ir pero tenía novio e inventó casarse, se echó para atrás. Yo me enojé con el novio que tenía en ese momento y me vine. Así es el destino.¨

Mayela llegó a Bethesda, Maryland con 21 años. Estuvo trabajando como ama de llaves para una familia colombiana y se encargaba de todas las labores del hogar.

En su tiempo libre, Mayela buscó maneras de integrarse a la comunidad tica y siempre ha disfrutado de participar en actividades tanto de costarricenses como de grupos latinoamericanos.


Mayela Ugalde saluda al frente de la carroza de Costa Rica en el Desfile de las Américas en Washington D.C., año 1979.

Luego de cuatro años de trabajar en Maryland, Mayela regresó a Costa Rica. Ya de vuelta en el país, trabajó en la Librería Normal en Heredia, donde aprendió cómo funciona un negocio de ese tipo y luego de algunos años de acumular experiencia abrió su propio bazar en Carrizal de Alajuela. Desafortunadamente, en una mañana de 1991, Mayela llegó a abrir el bazar y encontró el lugar vacío; había sido víctima de un robo. Casualmente en el mismo momento, su tía necesitó una vez más de una referencia para un trabajo de ama de llaves. Esta vez era Christiana Figueres quién tenía dos hijas pequeñas y buscaba a alguien para el puesto. Mayela no lo dudó mucho y se mudó de nuevo para Maryland.

Con ese trabajo, Mayela inició lo que se convertiría en una relación de trabajo y de amistad con la familia Ritter por diez años. Entre las anécdotas de sus años trabajando con esa familia, Mayela recuerda con alegría varios viajes al extranjero, entre ellos a Inglaterra y a Alemania, lugares donde le impresionaron especialmente los museos y la belleza de los pueblos más remotos que también pudo conocer.

En 1996 Mayela tuvo a su hija Paola, quién desde entonces ha sido su mayor motivación y hoy en día, su amiga. ¨Al poder vivir en la casa donde trabajaba, tuve la suerte de que podía dedicarle tiempo a mi hija sin dejar mis obligaciones diarias. Las niñas de la casa tenían siete y nueve años respectivamente cuando mi hija nació y como se criaron juntas, mi hija las ve como sus hermanas. Es una relación muy especial.¨

Cuando las niñas crecieron, Mayela pasó a trabajar con otras familias con niños y luego de unos años, regresó a Costa Rica.

De vuelta en Carrizal, Mayela contó con el apoyo de su familia, su hermana cuidaba a su hija Paola mientras ella trabajaba. Cuenta que tuvo varios obstáculos en esa época. ¨Era difícil encontrar trabajo, para una persona de cuarenta años no habían muchas oportunidades, es muy triste. Me había llevado el carro desde Estados Unidos pero no tenía para ponerle gasolina, entonces gracias a contactos que tenía, me metí de taxista al aeropuerto. Cuando aumentaron los requisitos para dar ese servicio ya no pude seguir y entonces trabajé como recepcionista en un hotel pero el hotel quebró. No tuve más opción que buscar otra vez una oportunidad en Estados Unidos. Al menos a mi hija el tiempo en Costa Rica le sirvió mucho para aprender el español.¨

Mayela regresó a Estados Unidos y desde entonces ha retomado su trabajo como ama de llaves. Lleva ya once años de trabajar con una familia en Rockville, Maryland.

Al explicar como es un día normal en su línea de trabajo, Mayela comenta que cada día es distinto pero todos están llenos de actividad. ¨Un día normal es levantarse, llevar a los niños a la escuela, a veces manejar una hora en el tráfico local, luego regresar a la casa a hacer limpieza, más tarde ir a hacer las compras, ir a recoger a los niños, hacer la comida, lavar la ropa y finalmente recoger y limpiar al final del día.¨

Mayela comenta que si bien ha tenido que superar algunos retos como madre soltera, siempre ha conservado una relación sumamente cercana con su hija. ¨Ella me cuenta todo. Aunque digan que uno no puede ser amigo de los hijos, yo digo que sí se puede.¨

Ahora con 21 años, su hija Paola estudia Relaciones Internacionales en Goucher College y espera continuar con una carrera en esa área cuando termine sus estudios. Mayela la describe con orgullo: ¨Ella tiene ideales muy claros y tiene mucho interés en la situación actual de los inmigrantes y en la defensa de los derechos de las mujeres. Ella siente mucho el dolor de la gente, le afectan las situaciones duras que ve suceder en varios países. Ahora está ayudando a una abogada que maneja casos de inmigrantes centroamericanos.¨

Al conversar sobre el significado de ser mamá, Mayela es muy clara: ¨Para mí ella es todo, yo sin ella no me veo. Yo no sueño mucho, pero sí sueño con verla hecha una profesional.¨

Sus actividades favoritas son los paseos por varias zonas verdes. ¨Yo nací en la montaña y eso es lo que me gusta visitar. Agarramos el carro y nos vamos a pasear, nos encanta viajar. Harper’s Ferry y Ellicott City son de mis lugares preferidos. En realidad vamos a cualquier lado, pero juntas.¨


Actualmente, Mayela continúa participando de los eventos costarricenses en la zona de DMV y es parte activa de la comunidad tica.

¡Muchas gracias Mayela por ser un ejemplo de la dedicación y el amor de las madres y muchísimas felicidades a todas nuestras lectoras mamás en su mes!

– Junta Directiva de Asociación Costa Rica